Mi mar de la tranquilidad es a veces un espejo de otros mares. Espejos dentro de espejos, mango telescópico de escoba para altas.

Uno de esos reflejos es la novela gráfica Me acuerdo. Beirut (Je me souviens. Beyrouth, 2009), de la libanesa Zeina Abirached. Esta obra forma parte de la colección [sin_nosotras] (ed.[sins_entido] ), que agrupa creaciones de mujeres.

A través de una serie de recuerdos, la autora nos traslada al Beirut de los años 80-90 de su infancia y adolescencia, compartiendo con nosotros el día a día de un país en guerra, muy desconocido más allá de ese violento pasado. Su barrio, sus vecinos, las fronteras, la familia, la moda, la música…recuerdos que, en muchas ocasiones, son muy próximos, entrañables en su proximidad.

En el túnel de espejos concatenados que abre Zeina Abirached están el libro de George Perec Me acuerdo y también la Persépolis de Marjane Satrapi. Y para mí, como cada uno establece su túnel reflectante, están también el blog Acórdome de una gallega desconocida, el Líbano de Maruja Torres y las ilustraciones de mi libro de Lengua castellana de 2º de E.G.B. … de las que todavía me acuerdo.

Porque me pierdo en las ilustraciones de esta obra, las miro y las remiro, tratando de entender cómo fueron hechas, dónde empieza y termina el trazo, dónde el blanco, dónde el negro. Espirales en los cabellos como caracolillos infantiles, fideos. ¿Cómo podemos acordarnos de ciertas cosas? ¿Por qué quedan en nuestra memoria? ¿Por qué se quedaron esos dibujos en la mía? ¿Qué fibra tocaron, qué clic hicieron saltar, qué potestad tenían para abrir ciertas puertas?

Me gustó el libro, no me parece un hermano menor de Persépolis. Pero claro que sí, comparten un color, un sexo y un dolor por la tierra herida. Cuando lo leía, me daba cuenta, de nuevo, de lo poco que conozco el mundo en el que vivo, de lo cimentada que está mi mirada en los tópicos, de que gente lejana también recuerda las uñas largas y multicolores de Florence Griffith, que todas las cintas de casete hacen, clic-clic, un ruidito cuando las agitas.